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Escrito por Frode Skar, periodista financiero.

PlayStation 6 podría retrasarse hasta 2029 por la crisis global de memoria

PlayStation 6 podría retrasarse hasta 2029 debido al RAMmageddon en el sector tecnológico

Sony estaría reconsiderando el calendario de lanzamiento de su próxima consola. Según fuentes del sector, PlayStation 6 podría retrasarse hasta 2029 como consecuencia directa de la creciente escasez mundial de memoria y el fuerte aumento de precios en los chips DRAM.

Inicialmente se esperaba que la nueva generación llegara alrededor de 2027, en línea con los ciclos históricos de consolas. Sin embargo, el mercado de semiconductores ha cambiado radicalmente en los últimos meses. Algunos tipos de memoria DRAM han subido hasta un 75 por ciento en apenas un mes, lo que ha llevado a analistas a describir la situación como RAMmageddon.

Si PlayStation 6 podría retrasarse hasta 2029 se confirma, la actual generación de PS5 se convertiría en la más larga en la historia moderna de las consolas.

Los centros de datos de inteligencia artificial desplazan a la electrónica de consumo

La razón principal por la que PlayStation 6 podría retrasarse hasta 2029 no es una caída en la demanda de videojuegos, sino la competencia por componentes clave. Empresas como Google, Amazon y Meta están adquiriendo enormes volúmenes de memoria para alimentar centros de datos dedicados a inteligencia artificial.

Estos proyectos de infraestructura tecnológica tienen márgenes más altos y prioridad en la asignación de capacidad productiva. Como resultado, los fabricantes de consolas, teléfonos inteligentes y ordenadores quedan en desventaja frente a los compradores del sector empresarial.

Desde una perspectiva financiera, los fabricantes de memoria destinan su producción a los segmentos más rentables. Esto genera un desequilibrio estructural que presiona los costes de hardware de consumo.

La generación de consolas más larga hasta ahora

Si PlayStation 6 podría retrasarse hasta 2029, la generación de PS5 se extendería cerca de una década. Tradicionalmente, los ciclos de consolas duran entre seis y siete años para mantener el dinamismo del mercado y estimular la renovación tecnológica.

Una generación más larga puede beneficiar a los desarrolladores, que disponen de más tiempo para optimizar juegos. Sin embargo, también puede reducir el entusiasmo por nuevas actualizaciones de hardware.

Para Sony, retrasar el lanzamiento puede ser una estrategia prudente para evitar introducir una nueva consola en un entorno de costes inflados.

Impacto en toda la industria del videojuego

Sony no es la única afectada. Informes indican que Nintendo podría considerar ajustes de precio para su próxima consola debido al aumento de los costes de memoria. Si la tendencia continúa, el sector podría enfrentar subidas de precios o más retrasos en lanzamientos.

Que PlayStation 6 podría retrasarse hasta 2029 demuestra cómo la expansión de la inteligencia artificial compite directamente con la electrónica de consumo por recursos de semiconductores.

Advertencias sobre un desequilibrio estructural

Varios directivos del sector tecnológico han advertido que la escasez no es temporal. Empresas como Apple y Tesla han señalado que la falta de memoria puede limitar su producción en los próximos trimestres.

Analistas prevén que los precios de los chips continúen subiendo de forma acelerada. Esto beneficia a fabricantes de memoria como Samsung, SK Hynix y Micron, pero afecta negativamente a empresas que dependen de estos componentes para productos finales.

Si PlayStation 6 podría retrasarse hasta 2029, sería una señal clara de que la demanda de centros de datos está redefiniendo el equilibrio del mercado de semiconductores.

Ganadores y perdedores del auge de la memoria

Los productores de memoria experimentan mayores márgenes y rentabilidad. En cambio, los fabricantes de consolas enfrentan presión sobre costes y decisiones estratégicas complejas.

Las consolas modernas requieren grandes cantidades de memoria de alta velocidad para gráficos y procesamiento avanzado. Si los precios de DRAM se duplican o triplican, las empresas deben elegir entre aumentar el precio al consumidor o reducir sus márgenes.

En ese contexto, retrasar el lanzamiento puede ser financieramente racional.

Un cambio estructural en el ecosistema tecnológico

La crisis de memoria refleja una transformación más amplia en la industria tecnológica. La inteligencia artificial está absorbiendo capacidad productiva a un ritmo superior al de los mercados tradicionales de consumo.

Esto podría provocar ciclos de actualización más largos para consolas, teléfonos y ordenadores. La inversión global se está concentrando en infraestructura digital en lugar de dispositivos finales.

Que PlayStation 6 podría retrasarse hasta 2029 no es solo una noticia del mundo del gaming, sino una señal de un cambio profundo en la economía global de los semiconductores.

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