Escrito por Frode Skar, periodista financiero.
Modern Milkman amplía su servicio para recoger dispositivos electrónicos y juguetes

Nuevos servicios añadidos buscan reforzar la rentabilidad y la sostenibilidad en un mercado competitivo
La empresa británica de reparto de alimentos Modern Milkman está ampliando su modelo de negocio con la recogida de dispositivos electrónicos y juguetes no deseados o averiados junto con sus entregas habituales de leche y productos básicos.
La iniciativa surge en un contexto de fuerte competencia, márgenes ajustados y creciente presión para diferenciarse en el sector de la entrega de comestibles. Al combinar la logística alimentaria con la gestión de residuos, Modern Milkman aspira a ofrecer un mayor valor a sus clientes y, al mismo tiempo, abordar el problema creciente de los residuos electrónicos.
Recogida de pequeños dispositivos y juguetes con coste para el consumidor
El nuevo servicio permite a los clientes solicitar una bolsa especial de recogida que se entrega y se retira durante las rutas habituales. El precio es de 2,50 libras por bolsa. Los artículos recogidos se envían a la empresa especializada en reciclaje EMR Group, que se encarga de reutilizar componentes o reciclar los materiales de forma adecuada.
El servicio se centra en artículos domésticos pequeños como teléfonos móviles antiguos, portátiles, cargadores, cables y juguetes rotos, productos que a menudo permanecen almacenados en los hogares por la dificultad de deshacerse de ellos.
Aumento del volumen de tecnología sin usar en los hogares británicos
Según la organización sin ánimo de lucro Material Focus, los hogares británicos acumulan actualmente una media de unas 30 piezas de tecnología rota o sin uso, frente a las aproximadamente 20 de hace cuatro años.
Cada año se generan en el Reino Unido cerca de dos millones de toneladas de residuos electrónicos. Aunque los comercios están obligados a ofrecer sistemas de devolución y algunos ayuntamientos disponen de recogida domiciliaria, la eliminación de pequeños dispositivos sigue siendo poco práctica para muchos consumidores.
Modern Milkman considera que esta falta de soluciones sencillas ha creado una oportunidad clara de mercado.
Una estrategia centrada en el valor añadido y no en el crecimiento agresivo
El fundador y director ejecutivo, Simon Mellin, ha señalado que el nuevo servicio forma parte de una estrategia orientada a reforzar la relación con los clientes en lugar de perseguir una expansión rápida y arriesgada.
El sistema de recogida se probó inicialmente en cuatro regiones y ahora se ampliará al conjunto de las operaciones. La empresa también estudia la posibilidad de incorporar en el futuro la recogida de otros residuos, como plásticos blandos o textiles.
El objetivo es aumentar la presencia de Modern Milkman en la vida cotidiana de los clientes y reforzar su posicionamiento en servicios sostenibles.
Un modelo descentralizado basado en proveedores locales
Fundada en 2019, Modern Milkman opera a través de una red de proveedores locales independientes y franquiciados. La empresa cubre alrededor del 40 por ciento del territorio del Reino Unido y suministra a más de 100.000 hogares, con presencia en ciudades como Newcastle, Preston, Blackburn, Londres y Bristol.
Este modelo descentralizado aporta flexibilidad y cercanía, pero también exige una gestión eficiente de costes y logística para mantener la viabilidad económica.
Volatilidad tras el auge de la pandemia
Como muchas empresas de reparto, Modern Milkman experimentó un fuerte aumento de la demanda durante la pandemia, seguido de una normalización cuando los consumidores regresaron a las compras presenciales y se intensificó la presión por el coste de la vida.
A pesar de ello, la compañía ha logrado incrementar sus ventas en el Reino Unido en el último año, apoyada en la expansión geográfica y en la introducción de nuevos servicios. La rentabilidad, no obstante, sigue siendo un reto central.
Expansión en Estados Unidos pese a pérdidas continuadas
Modern Milkman también ha ampliado su presencia en Estados Unidos mediante la adquisición de empresas locales de reparto en estados como Connecticut, Massachusetts, Rhode Island, Ohio y Nueva York.
Los ingresos del grupo aumentaron un 13 por ciento en 2024 hasta alcanzar los 52 millones de libras, impulsados principalmente por la expansión en Estados Unidos. Sin embargo, la empresa registró una pérdida antes de impuestos de 6,3 millones de libras, aunque inferior a la del año anterior. El ejercicio pasado, las ventas crecieron alrededor de un 20 por ciento, en parte gracias al lanzamiento de un programa de fidelización.
Un sector en transformación estructural
La iniciativa refleja los cambios estructurales en el mercado de la entrega de alimentos. Desde la pandemia, la competencia se ha intensificado, mientras que la inflación y el aumento de los costes operativos han reducido los márgenes.
Varios operadores de entrega rápida han abandonado el mercado, mientras que las grandes cadenas de supermercados han reforzado sus propios servicios o han cerrado acuerdos con plataformas externas.
En este contexto, los servicios complementarios y las propuestas de nicho se están convirtiendo en un factor clave de diferenciación.
La sostenibilidad como herramienta comercial
La recogida de residuos electrónicos demuestra cómo la sostenibilidad se está integrando cada vez más como un elemento comercial. Al cobrar por el servicio, Modern Milkman genera una nueva fuente de ingresos al tiempo que facilita a los consumidores una forma cómoda de reciclar.
Además, el uso de rutas de reparto ya existentes mejora la eficiencia logística y reduce el impacto ambiental.
Servicios pequeños con impacto estratégico
Aunque la recogida de electrónica no será un pilar principal de ingresos por sí sola, el servicio puede tener un impacto estratégico relevante. Refuerza la relación con los clientes y aumenta la utilidad de la infraestructura logística existente.
En un sector caracterizado por márgenes estrechos y expectativas crecientes en torno a la comodidad y la responsabilidad ambiental, este tipo de servicios adicionales puede resultar decisivo para la competitividad a largo plazo.
