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Escrito por Frode Skar, periodista financiero.

Las acciones de Amazon caen tras una apuesta masiva por la inteligencia artificial

Los mercados reaccionan ante un aumento histórico del gasto en IA

Las acciones de Amazon registraron una fuerte caída después de que la compañía anunciara planes para invertir 200.000 millones de dólares en inteligencia artificial y en infraestructura relacionada. La magnitud de la inversión, una de las mayores jamás anunciadas por una empresa tecnológica, inquietó a los inversores y provocó un descenso de más del 11 por ciento en la cotización durante las operaciones posteriores al cierre.

El anuncio sitúa a Amazon en el centro de una acelerada carrera por la inteligencia artificial entre las grandes tecnológicas estadounidenses, al tiempo que crecen las dudas sobre valoraciones, rentabilidad y el riesgo de una posible burbuja.

Big Tech acelera la carrera de inversión en IA

Amazon no está sola en esta estrategia. Esta semana, Amazon, Meta, Google y Microsoft comunicaron de forma conjunta que planean destinar alrededor de 650.000 millones de dólares a proyectos vinculados con la inteligencia artificial a lo largo del año.

En el caso de Amazon, la cifra supone un salto significativo frente a los aproximadamente 125.000 millones de dólares invertidos en IA el año pasado. El gasto abarcará software de inteligencia artificial, chips especializados, robótica y sistemas de satélites en órbita terrestre baja, lo que subraya hasta qué punto la empresa vincula su futuro a esta tecnología.

La dirección presenta la IA como una oportunidad generacional

El director ejecutivo Andy Jassy explicó a los analistas que la mayor parte del gasto de capital se destinará directamente a la inteligencia artificial. Describió la tecnología como una oportunidad excepcional con potencial para generar beneficios a largo plazo.

Según Jassy, prácticamente todas las experiencias de cliente que Amazon ofrece hoy serán transformadas por la inteligencia artificial, desde el comercio electrónico y la logística hasta los servicios en la nube y los procesos internos. El mensaje de la dirección es claro: la IA ya no es un complemento, sino el núcleo de la estrategia futura del grupo.

Los inversores dudan del calendario y la rentabilidad

Pese a la confianza expresada por la compañía, los mercados muestran una creciente inquietud por el ritmo y la escala de la inversión. La principal duda no es si la inteligencia artificial será relevante, sino cuándo estas enormes inversiones comenzarán a traducirse en beneficios tangibles.

La caída de las acciones de Amazon refleja una tendencia más amplia. Otras grandes tecnológicas como Meta y Microsoft también han visto retrocesos en bolsa, a medida que los inversores revisan de forma más crítica el volumen de capital destinado a la IA.

Aumentan las advertencias sobre una posible burbuja de IA

La corrección en el mercado se produce en paralelo a advertencias de figuras destacadas del ámbito financiero y tecnológico, que alertan de que el auge de la inteligencia artificial podría estar adquiriendo rasgos de burbuja. Las comparaciones con la era de las punto com a comienzos de los años 2000 son cada vez más frecuentes.

El mensaje general es matizado. La inteligencia artificial se considera una tecnología transformadora a largo plazo, pero no todas las empresas lograrán capitalizarla con éxito. Parte del capital invertido, advierten algunos expertos, probablemente se perderá antes de que el mercado identifique a los verdaderos ganadores.

Presión sobre los costes y recortes de empleo

Para absorber el aumento del gasto en IA, Amazon busca reducir costes en otras áreas. La compañía ha llevado a cabo importantes recortes de plantilla durante el último año, con decenas de miles de puestos eliminados.

Este patrón se repite en todo el sector tecnológico. La adopción de la inteligencia artificial impulsa inversiones en infraestructura, pero al mismo tiempo reduce la necesidad de mano de obra en determinadas funciones.

Impacto más amplio en los mercados

La inquietud no se limita a Amazon ni al sector tecnológico. El mercado bursátil estadounidense en su conjunto también se resintió, con el índice S&P 500 cayendo más de un uno por ciento, ampliando las pérdidas tras los máximos históricos alcanzados a finales de enero.

Este movimiento sugiere que los inversores están reevaluando de forma más general el equilibrio entre crecimiento, gasto de capital y riesgo en un entorno dominado por la inteligencia artificial.

Transformación a largo plazo frente a riesgo a corto plazo

La estrategia de Amazon pone de relieve la tensión que afrontan las grandes tecnológicas. A largo plazo, la inteligencia artificial podría transformar la productividad, la innovación y la competitividad a escala global. A corto plazo, sin embargo, introduce riesgos financieros significativos y una mayor volatilidad en los mercados.

Para los inversores, la cuestión clave ya no es si la inteligencia artificial cambiará la economía, sino qué empresas lograrán convertir enormes programas de inversión en beneficios sostenibles y cuáles quedarán rezagadas.

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