Escrito por Frode Skar, periodista financiero.
Bitcoin se desploma hacia los 60.000 dólares mientras se agrava la caída histórica

La aceleración de las pérdidas redefine las expectativas del mercado
Bitcoin profundizó su caída el jueves y se acercó a la zona de los 60.000 dólares, en un movimiento que refuerza uno de los episodios de corrección más severos de su historia reciente. El descenso consolida un cambio brusco de percepción sobre el mayor activo digital del mundo, en un contexto de ventas generalizadas y retirada de capital de los activos de mayor riesgo.
En los mínimos de la jornada, el precio se situó en niveles no vistos desde octubre de 2024. Con ello, el bitcoin acumula una pérdida superior al 50 por ciento frente al máximo histórico alcanzado hace menos de cuatro meses, cuando superó los 126.000 dólares.
Se rompen niveles técnicos clave bajo fuerte presión vendedora
El deterioro se produjo con rapidez. El precio perforó primero el umbral de los 70.000 dólares, considerado por muchos analistas como un soporte psicológico relevante. La presión vendedora se intensificó a continuación, empujando la cotización por debajo de 65.000 dólares y finalmente hacia el entorno de los 60.000 dólares durante la tarde.
Aunque se observó un leve rebote desde los mínimos, la ruptura simultánea de varios niveles técnicos en una sola sesión ha dañado de forma significativa el panorama a corto y medio plazo. Este tipo de movimientos suele activar ventas automatizadas y liquidaciones forzadas que amplifican la volatilidad.
Cuatro meses bastan para borrar la mitad del valor
La magnitud del ajuste resulta llamativa incluso para los estándares del mercado cripto. Desde el máximo de octubre, el bitcoin ha perdido más de la mitad de su valor en un periodo inferior a cuatro meses. La velocidad del retroceso sitúa el actual episodio entre las correcciones más agresivas registradas por el activo.
El contexto añade complejidad. La caída llega después de una etapa marcada por elevadas expectativas y una participación institucional significativa, factores que habían alimentado la percepción de una mayor madurez del mercado.
Huida hacia activos refugio y reconfiguración de flujos
El desplome del bitcoin coincide con un giro más amplio en los mercados financieros. La incertidumbre geopolítica y el endurecimiento de las condiciones macroeconómicas han impulsado flujos hacia activos considerados más seguros, como el oro y la plata, que han alcanzado máximos históricos recientes.
A medida que disminuye el apetito por riesgo, los activos más especulativos quedan expuestos. El bitcoin, que en los últimos trimestres ha mostrado una mayor correlación con las acciones, ha sido uno de los principales damnificados de esta rotación.
La demanda institucional pierde impulso
Un factor clave en la dinámica actual es el cambio en los flujos institucionales. Vehículos de inversión que anteriormente absorbían oferta de forma constante registran ahora salidas netas, reduciendo una fuente importante de apoyo para los precios.
Este retroceso institucional ha elevado la volatilidad y ha reducido la profundidad del mercado, lo que provoca movimientos de precio más abruptos ante cambios de sentimiento.
La debilidad tecnológica refuerza el entorno de riesgo
El ajuste en el mercado cripto se produce en paralelo a caídas significativas en las acciones tecnológicas. Índices y fondos vinculados al sector han acumulado descensos, reforzando un entorno de aversión al riesgo a escala global.
La sincronía vuelve a cuestionar la idea del bitcoin como activo independiente del ciclo financiero tradicional y lo sitúa, una vez más, dentro del conjunto de activos de riesgo.
Liquidaciones forzadas aceleran el descenso
Las liquidaciones forzadas en mercados apalancados han actuado como catalizador adicional. Al alcanzarse determinados niveles de precio, posiciones con apalancamiento se cierran automáticamente, incrementando la presión vendedora en un efecto de retroalimentación.
Este mecanismo explica en parte la rapidez del movimiento y la amplitud de las oscilaciones intradía.
Ecos de ciclos anteriores de auge y caída
La fase actual recuerda a episodios pasados de volatilidad extrema. Tras el máximo de 2021, el bitcoin sufrió un desplome cercano al 80 por ciento antes de estabilizarse. La historia del activo muestra que los periodos de euforia suelen ir seguidos de correcciones profundas y prolongadas.
Si bien los ciclos anteriores terminaron dando paso a recuperaciones, estas se produjeron tras fases de consolidación y menor interés especulativo.
La liquidez sustituye a los grandes relatos
Cada vez más participantes coinciden en que el bitcoin ya no se negocia impulsado por narrativas transformadoras, sino por condiciones de liquidez y flujos de capital. Con un entorno financiero más restrictivo, la demanda sostenida resulta difícil de sostener.
Esta dependencia incrementa la sensibilidad del precio a cambios repentinos de sentimiento y a perturbaciones externas.
Perspectivas tras el desplome
Analistas advierten que, si la zona de los 60.000 dólares no logra consolidarse como soporte, el mercado podría enfrentarse a nuevas presiones bajistas. El rumbo dependerá en gran medida de la evolución de los mercados globales y de un eventual regreso de la confianza institucional.
Por ahora, el bitcoin permanece inmerso en una etapa de elevada volatilidad, daño técnico significativo y expectativas a la baja. La caída histórica de los últimos meses ha reconfigurado el panorama y recuerda que, pese a los avances en adopción, el mercado cripto sigue siendo altamente sensible a los cambios en el entorno macrofinanciero.
