La construcción de viviendas cae a mínimos de más de una década: impacto en la economía noruega en 2026
Skrevet av Frode Skar Finans Journalist.
La construcción de viviendas en Noruega ha caído a su nivel más bajo en más de diez años al comenzar 2026. Nuevos datos muestran una fuerte reducción en el inicio de proyectos residenciales tras un periodo prolongado de tipos de interés elevados, aumento de los costes de construcción y menor demanda. Esta evolución marca un claro punto de inflexión en el sector inmobiliario.
Mientras que la construcción de viviendas había sido un motor clave de la actividad económica, ahora se ha convertido en un factor de freno para la economía noruega, en un contexto de crecimiento demográfico y una necesidad estructural de vivienda todavía elevada.
La construcción de viviendas
La construcción de viviendas refleja tanto el poder adquisitivo de los hogares como la confianza de los promotores en la demanda futura. En 2026, las señales son claras: la incertidumbre es elevada y el riesgo se percibe como demasiado alto para iniciar nuevos proyectos.
El número de licencias de construcción y de inicios de obra ha disminuido de forma notable durante el último año. Muchos proyectos se han pospuesto y otros se han cancelado por completo, especialmente en las grandes áreas urbanas.
Las causas de la caída
El principal factor detrás del descenso es el elevado nivel de los tipos de interés. Los costes de financiación han aumentado considerablemente tanto para promotores como para compradores, reduciendo la rentabilidad de los nuevos desarrollos.
Además, los costes de construcción se han incrementado de forma significativa en los últimos años. El encarecimiento de materiales, energía y mano de obra ha presionado los márgenes del sector, mientras que los precios de venta no han crecido al mismo ritmo.
Las condiciones crediticias más estrictas y la mayor incertidumbre sobre la capacidad de pago de los hogares también han llevado a los bancos a ser más cautelosos.
Consecuencias para el mercado inmobiliario
A corto plazo, la menor construcción reduce la oferta de viviendas nuevas, lo que puede amortiguar las caídas de precios en algunas zonas.
A largo plazo, aumenta el riesgo de escasez de vivienda, especialmente en regiones con crecimiento poblacional. Cuando la demanda se recupere, la falta de oferta puede provocar subidas rápidas de precios y mayor presión sobre el mercado del alquiler.
Los precios del alquiler ya muestran señales de aumento en varias zonas, afectando especialmente a los hogares con menor capacidad económica.
Efectos sobre la economía doméstica
Para los hogares, la menor construcción implica menos opciones en el mercado inmobiliario. Los compradores primerizos son los más afectados, ya que las viviendas nuevas solían ser una vía de acceso al mercado.
El aumento de los alquileres y la oferta limitada dificultan el ahorro para la entrada, reforzando las desigualdades entre propietarios y no propietarios.
Para los propietarios actuales, la baja actividad constructora puede ofrecer cierto soporte a los precios, aunque la incertidumbre económica mantiene una actitud cautelosa.
Impacto en el sector de la construcción
El sector de la construcción se ve directamente afectado por la caída de la actividad. La reducción de proyectos provoca despidos, quiebras y una menor inversión en capacidad y cualificación.
Esto puede tener efectos duraderos. Cuando el mercado se recupere, la escasez de mano de obra y capacidad puede generar nuevos aumentos de costes y retrasos.
Repercusiones macroeconómicas
La construcción de viviendas ha sido tradicionalmente un pilar de la economía noruega. Su caída reduce la demanda agregada, el empleo y los ingresos fiscales.
Al mismo tiempo, aumenta la presión sobre las finanzas públicas debido al mayor desempleo y a la menor actividad en sectores relacionados.
Para el banco central, esta evolución complica la política monetaria, ya que una menor actividad económica contrasta con una inflación persistente y una moneda débil.
Nuestra valoración
La caída de la construcción de viviendas en 2026 es una señal de alerta para la economía noruega. Aunque es consecuencia lógica de tipos elevados y mayores costes, plantea importantes desafíos a largo plazo.
El riesgo de escasez futura de vivienda aumenta, mientras que el sector de la construcción se debilita. El reto para las autoridades será equilibrar la estabilidad financiera con la necesidad de una oferta adecuada de vivienda.
La evolución del sector será clave a seguir durante 2026 para entender el rumbo del mercado inmobiliario y de la economía noruega en su conjunto.
