Escrito por Frode Skar, periodista financiero.
Facebook en los tribunales puede cambiar el modelo económico de las redes sociales

Facebook en los tribunales pone bajo presión el modelo de negocio de las plataformas digitales
¿Son las redes sociales perjudiciales para niños y adolescentes? Esa es la cuestión central en el juicio que enfrenta a Meta y a su director ejecutivo, Mark Zuckerberg, en California. El resultado podría tener importantes consecuencias financieras y regulatorias para todo el sector tecnológico.
Cientos de familias en Estados Unidos han presentado demandas alegando que plataformas como Facebook, Instagram y YouTube fomentaron la adicción, agravaron problemas de salud mental y, en algunos casos, contribuyeron a situaciones extremas entre menores.
Para inversores y reguladores, el caso no es solo una cuestión ética. Está en juego la responsabilidad legal, el diseño de producto, el modelo publicitario y el riesgo estructural del negocio digital.
Zuckerberg declara ante el tribunal
En su testimonio, Zuckerberg reiteró que Facebook e Instagram no permiten el acceso a menores de 13 años. Reconoció que la verificación de edad en Instagram fue insuficiente en el pasado, aunque aseguró que el sistema ha sido mejorado.
También rechazó que Instagram esté diseñado para maximizar el tiempo de pantalla. No obstante, admitió que anteriormente la compañía tenía objetivos internos orientados a aumentar el tiempo que los usuarios pasan en la aplicación, aunque afirmó que la estrategia ha cambiado.
Ese punto es clave. Si el tribunal concluye que determinadas decisiones de diseño fomentaron conductas adictivas en menores, podría establecer un precedente jurídico sobre la responsabilidad de la arquitectura digital.
Demandas de cientos de familias
Una mujer de 20 años sostiene que desarrolló dependencia a las redes sociales durante la infancia, lo que habría agravado su depresión y pensamientos suicidas.
El abogado Mark Lanier afirmó ante el tribunal que el caso trata sobre dos de las empresas más ricas del mundo que diseñaron sistemas adictivos dirigidos al cerebro infantil.
Meta y Google rechazan las acusaciones y sostienen que ofrecen herramientas de seguridad y control parental.
TikTok y Snap formaban parte del proceso inicial, pero han alcanzado acuerdos extrajudiciales con las familias.
El modelo económico en el centro del debate
Críticos señalan que las redes sociales operan bajo una economía de la atención, donde los datos de los usuarios se analizan para personalizar contenidos y maximizar la interacción.
Un informe reciente citado en el proceso indica que Meta identificó a niños de entre 10 y 12 años como un segmento estratégico relevante.
Meta, por su parte, asegura que los adolescentes ahora ven menos contenido sensible y pasan menos tiempo en la plataforma que en años anteriores.
Autoridades en materia de protección de datos advierten que la recopilación masiva de información es uno de los mayores desafíos regulatorios actuales. Si el tribunal determina que el diseño algorítmico causa daños estructurales, las empresas podrían ser consideradas responsables no solo por contenidos, sino por la lógica interna de sus sistemas.
Posibles consecuencias financieras
Una sentencia adversa podría implicar:
Multas de miles de millones
Cambios obligatorios en el diseño de producto
Verificación de edad más estricta
Limitaciones en la recopilación de datos
Presión sobre los ingresos publicitarios
Meta, Snap y Google dependen en gran medida de la publicidad segmentada basada en datos. Una regulación más severa podría afectar márgenes y valoraciones.
Los inversores podrían revisar sus estimaciones de riesgo regulatorio en todo el sector tecnológico.
Paralelismos con la industria del tabaco
Algunos analistas comparan la situación con el giro regulatorio que vivió la industria del tabaco en la década de 1990. En aquel momento, el debate pasó de la responsabilidad individual a la responsabilidad estructural y a una regulación más estricta.
Las redes sociales podrían estar en un punto de inflexión similar.
Si se concluye que el modelo de negocio perjudica sistemáticamente a menores, podrían acelerarse reformas legislativas significativas.
Impacto potencial más allá de Estados Unidos
Aunque el juicio se desarrolla en California, las consecuencias pueden extenderse a nivel global.
Las grandes tecnológicas operan con plataformas relativamente homogéneas en distintos mercados. Cambios obligados en Estados Unidos podrían implementarse en otros países para reducir riesgos legales.
Varios gobiernos europeos ya han planteado medidas más estrictas sobre protección de menores y uso de datos en redes sociales.
Para usuarios en Europa y América Latina, una sentencia podría traducirse en controles de edad más robustos, ajustes en algoritmos de recomendación y menor explotación de datos personales.
Más que un juicio
El proceso contra Meta y Google trasciende casos individuales. Cuestiona el fundamento económico de la economía digital basada en la atención y la recopilación masiva de datos.
El veredicto podría redefinir el equilibrio de poder entre usuarios y empresas tecnológicas.
Una sola sentencia puede tener un impacto profundo.
